viernes 17 de febrero de 2012

Sigo firme

Alma... 


Autocrítica... mejor no. 
Reconozco mi imperfección en cuanto a amar, como mi temperamento se desboca y se enerva. 
Obvio la paciencia por segundos y siento que de impaciencia te cargas los hombros.
Lo sé, soy consciente de cada error, quizás al instante siguiente de cometerlo, pero bueno simplemente soy humana y amo.


Sin preverlo... cayó la coraza que escusaba mi fuerza  y de fingir ser fuerte pasé a sentir debilidad. 


Ya no ando con pasos firmes, tambaleo y sarcásticamente para quién vive conmigo lo entiende, pierdo el equilibio y lo reconozco... tengo miedo a las alturas.


De pronto las pesadillas provocan mi insomnio y consecuente a esta batalla no sueño.
Necesitaba el tiempo a solas conmigo misma, retomar el control. Comprender algo tan simple como que tratar de comerse el mundo es ingenuo porque a falta de tiempo carezco de experiencia, cayó mi armadura... ya no finjo ser fuerte y el telón cierra esta función.


De pronto mi amor hace alusión a ciertas andaduras, y reconoce de mi testarudez el bastón que me sujeta. Y de sus consejos aprendí una lesión, el título esperado no es la meta. 


Igual resulta complejo, quizás no se me entienda, pero es tan simple como esto... la vida pasa, por mucho que te detengas, ésta avanza, uno puede esperar y querer que la vida mejore, pero si no le pones solución a los problemas nada cambia. A parte de esto, las cosas pueden ir peor de lo que van y gracias a la fe y a la confianza incondicional de la gente que está conmigo avanzo.  La salud no regala sonrisas, pero sinceramente. Me siento bien, quiero aprender a coser mi sonrisa, a marcar el ritmo... a pensar menos y sentir más, a dejarme llevar por lo pasional y no tanto por lo racional, a dejar que la imperfección de mi vida marque lo perfecto de ésta. Y por ello Gracias... sigo firme


No hay otra palabra que encaje para esta historia. Con sus revés y sus vueltas de idas y venidas. tan solo alma.


Tengo claro una cosa, voy a ser yo, con mi carácter imperfecto, con mis tropiezos, mi testarudez y mi bocaza impertinente. Voy querer  sin medidas y a dejarme querer sin respuestas... el tiempo avanza y la distancia entre dos personas no se establece entre los kilómetros que distan entre éstas. Estés donde estés te llevarás mi corazón. simplemente por recordarme que ser yo misma no es malo. Gracias por cada pasito...


Proyecto del año: Me apunto a muchas carreras.....!!!!! 


Una persona en su día me enseñó que no porque alguien no me quiera como yo espero no implica que no me quiera con todo su ser... Alma eres eso

sábado 11 de diciembre de 2010

Si te llamo ilusión

Comenzar con una frase de lo más simple “se conocían solo en sueños”…


     Romántico, la verdad, pero incierto si trato de recrear la historia.
     Nunca te sentí en sueños y en mi normalidad jamás creí encuadrarte, pese a que ambos jugábamos a regalarnos complicidad. Diferentes en forma de ser y prácticamente incompatibles _la soledad nunca repartía reciprocidad_ te recuerdo solo, con tu innegable libertad y compañía, o mal acompañada en mi caso.
     De un encuentro, ya no forzado, pero mucho menos fortuito, las cosas cambian de lugar, los sentimientos se disparan y una palabra mal ajustada en un momento de debilidad hace sentir, aflorar un cúmulo de rarezas no propias de dos, un beso quizás, una insinuación poco menos que inocente… segundos, no basta de más de un instante para tener que afrontar la sutil diferencia entre ser amigos o cruzar ese límite que difícilmente se pueda recomponer.
     Lo reconozco, jamás te soñé, en cambio sí pasaste a formar parte de ciertos momentos, indiscutiblemente tuyos y míos, pero jamás logramos hablar de “nosotros” disparidad de opiniones, quizás.
      Cuando tú hablas de distancia, me cohíbo, cuando yo hablo de proyectos te acobardas… con el tiempo los roles se transforman la distancia ya no premia mis inquietudes y el mañana no dista tanto de hoy para impedirte que avances. Menos miedo al compromiso y más cofianza respectivamente, el tiempo, trata de eso.
      Pero,  seguimos sin hablar de “nosotros” pero de una manera algo personal hemos marcado nuestros pasos, nuestro ritmo y sobre sentimientos comprendí, simplemente surgen.
      No hablo de nosotros, simplemente trato de serlo.
      Creo que las personas rompen esa timidez con la otra parte en cuestión cuando hay algo de esa que lo delata, una mirada, una sonrisa, las cosas van teniendo una mayor pizca de ilusión y a la tontería se le adquiere nombre propio _amor_  querer estar con esa persona porque sí, o por muchas razones innecesariamente innumerables. Pero en base a las experiencias una entiende que la ilusión pese al esfuerzo acaba por convertirse en cariño, en respeto, en confianza, las decisiones duras, los momentos malos, la dejadez de muchos reproches en el tintero hacen que la relación por momentos quiebre, inseguridad, confusión… las cosas cambian, pero cómo no hacerlo si uno mismo cambia. Madurez es un término más complicado, implica entre muchas otras cuestiones, saber llevar ese vaivén de altibajos juntos.
      La ilusión como un dicho “va y viene” aparece en los momentos más insignificantes, cuando la otra persona sonríe y te hace partícipe de ese instante. Indudablemente los momentos malos pesan más, afloran más y dejan mayor huella, pero por suerte, si cojeo cuento con esa otra persona para salir adelante y cuando ya pareciera no poder, todo lo malo se transforma, siempre lo hace, me inculcaron sacar de cada cosa mala lo bueno, de pronto sonríes y ya el momento no parece tan áspero, la ilusión se disfraza de ganas y avanzo.
     Pudiera adjudicarle calificativos a esa otra persona que comparte mis sonrisas, pero por irónico que sea, la mayoria de veces exteriorizo sólo lo malo, tal vez un toque de atención sirva para comprender que nunca está demás sonreír ,sobretodo si esa otra parte es culpable de esa sonrisa.
     Ya sabes, a mal tiempo buena cara.

    Cada sueño, cada momento malo o bueno, muestra una parte de uno y del otro por conocer, “se conocen en sueños” porque a su manera así han decidido vivirlo.
     Si te marchas ilusión, no tades en volver.

viernes 3 de diciembre de 2010

Cara y cruz

Rara vez suelo ser clara, quizás porque entre tanto sentir se me acumula muchas emociones y no sé que cara plantarle. Y cuesta, sobretodo fingirle a la otra persona que estás mal y es absurdo, la otra persona destesta ese silencio. No más mis sonrisas son vulnerables y de algún modo cobarde sólo ríe en ausencia, bajo la ducha, cuando nadie puede entenderla, de pronto entre tanto vacio no queda nada.
Insegura, de mi tal vez, pero no de mis sentimientos, hace mucho que aprendí que en cuestiones del corazón la razón no ocupa lugar y si te quiero... pues no  importa, tú le pones siempre razón.
Pero , por qué, para qué... son muchas cuestiones que no tienen su respuesta, por lo menos no para mi, si me dejas siento y si siento te dejo estar, es así de simple y que decir... quizás necesitemos un poco de simplicidad en nuestra vida.

Extremos por alguna razón, la ilusión va y viene, pero los sentimientos son puñeteros y aún enojada me haces sonreír... lástima que no estés para verlo...
Hay momentos para todo, cuenta con ello
 Kiss u

viernes 26 de noviembre de 2010

La chica vela y sus miedos

Tengo miedo de muchas cosas, pero más que miedo diría que hay situaciones o decisiones que me cohíben, me asusta ser fuerte, pero hay momentos que no me queda de otra. Tengo miedo de la soledad, en cambio mis sentimientos se materializan en gran parte cuando estoy sola, irónico, la verdad. La soledad es una gran aliada pero no siempre nos muestra su peor cara, a veces nos permite dudar, reflexionar y crecer.
La ignorancia, otro sentimiento inquietante para mi, el no saber el qué y el por qué de tantas cosas, o saber más de la cuenta, el cómo está abierto a muchas posibilidades, y pese que con el tiempo haya adquirido más  indecisión prefiero mover el mundo a que éste me mueva.
 A veces  pienso que según las circunstancias que nos toca vivir nuestro andar se amolda a ese instante, las prisas no siempre son buenas consejeras, así que cambiamos el ritmo, a veces pausado otras apresurado, ver el mundo desde otra perspectiva o dejar que alguien lo mire por nosotros mismos, confiar y cambiar de vez en cuando la melodía de tu propio mundo, a veces suena jazz, la mayoría del tiempo escucho soul, de pronto un rock no muy duro motiva.
A pesar de todo, el miedo nunca ha marcado mi vida, pero si encaminado a reacciones o decisiones precipitadas y un tanto estúpidas, si lo piensas en frío claro, pero nadie es lo suficientemente maduro, estable, lógico o racional para saber separar la razón de lo emocional, siempre se cometen errores y pese a que se diga que no es bueno vivir del recuerdo, la razón de esa estupidez te hará ser mejor, ya no volver a equivocarte pero por lo menos ser más cauto, o ya no tan inocente como para tan descuidadamente obviar las cosas.
La gente en cambio suele tener miedo a la oscuridad, de una manera retorcida, a veces detesto la luz. Pero no es algo alarmante, siempre cuento con gente que no me dejan estar en absoluta oscuridad, aportan a mi mundo mis carencias y entre tantos defectos, a solas mi forma de ser.
Creo que directa o indirectamente a lo largo de la vida uno pasa por todo y tanto las cosas buenas como las malas son merecedoras de ser recordadas, por supuesto no con la misma intensidad.
En cuestión del corazón no hay experiencia que valga, uno siempre puede pecar de ser cauto, racional, distante, serio o limitar de cualquier manera sus sentimientos, pero a la larga uno acaba siendo o diciendo las  cosas tal cual el corazón dicta. Si eso es bueno o malo depende de la otra persona, pero egoístamente (y eso si que requiere de tiempo) ahora miro por mi. Es duro dejar que alguien sepa como eres y sobretodo que pueda cuestionar tu forma de ser, pero más raro se hace que esa otra persona forme parte de ti y que en cierta medida necesites que sea así, cuento con algunas personas que lo hacen, que de una manera inconsciente aportan tanto en mi vida, a veces lo hacen perseverantemente, la constancia se "hereda" _por de algún modo decirlo_ o por lo menos creo que es una cualidad que mis padres me han inculcado. A veces una tiene recelo a que alguien se acerque demasiado y decide frenar, ya sabes, marcar el ritmo de nuevo, pero cuando algo o alguien toca una parte de tu corazón, te haces vulnerable y eso asusta.
Sí, en cuestión de amor tengo miedo, pero a ras de ese sentimiento ese amor me da fuerza, pese a empequeñecerme otras veces, es como cuando te sientes decaído y de pronto te ofrecen un abrazo, o de una manera imprevista alguien saca una sonrisa de tu boca, como si no quisiera que el amor se alíe junto a mi soledad, de pronto la razón no manda y el corazón se rebela, enamoradiza, inocente, emocional.
Lo sé tengo muchos miedos y la mayoría inconfesables, de esos que solo mi soledad y yo aguardamos, pero suelen desaparecer, con tiempo, absorbiendo cada momento, sintiendo. Empezando cada día con un desafío nuevo o por lo menos procurando que así sea, acabando el mismo con algo aprendido, dicen que la vida es la mejor escuela y quien no siente no será capaz de sacar buenas notas.
Sobre todas las cosas tengo miedo a perder, pero como mi papi me dijo una vez, uno a veces no se basta solo para llegar y no se debe de despreciar la mano que te ofrece esa ayuda, no por compartir tus miedos u obstáculos deja de ser merecedor el resultado   _bueno dicho de otro modo, él me habló de una fábula de un león  y de una hormiga… pero vamos a buen entendedor(…)_  y el tiempo te enseña que las caídas son inevitables, duras y que dejan huella (quizás eso sea lo mejor, recordarlo) caes, pero tú decides levantar… constancia.
Tengo miedo a perderme _gracias mami por mi buena orientación jaja_ a no saber a donde ir en determinado momento, a no encontrar mi lugar, de pronto mis  miedos se vuelven insignificante, mi lugar está donde esté mi corazón, a veces asustado, otras veces rebosante de ilusión.
PD: Ahhhh!!! Entre tantas dudas que te aguardo, constancia entre los dos, sobretodo si hay ilusión… recuerda quien lo dice _tu  chica vela_

miércoles 10 de noviembre de 2010

Tú en tu burbuja y tan sólo un adiós.

Procura no justiciar mis maneras pese a no entenderme cuando te hablo, por parecer quizás una cría irracional...
Siento ser yo quien rompa tu burbuja, por pecar de inmadurez, por rebazar el límite de la incoherencia, por ser tantas veces caprichosa y obstinarme a ser las cosas porque así deberían ser _terca no más_ a veces la amistad y el cariño que pudiésemos tener se sostiene de una línea tan frívola, tan frágil que tan solo mi torpeza bastaría para romperla,  pero tus defectos me hacen aún más fuerte y la línea acaba por forjarse de nudos, robusta, inquebrantable tal vez, pero cuesta mucho llevarla consigo.
Quizás no lo entiendas que tu burbuja no da cabida para tanta rareza y yo soy así, sin más.
Realmente a veces lo siento, siento ser yo quien agote la paciencia, quien ponga tantos peros y por qué, quien arrastre conversaciones sin fudamento, pero tú en tu burbuja no lo haces, a veces impasible a mis emociones otras veces tan pendiente de mi que me abruma tu cambio de parecer, pero nunca lo haces, en tu burbuja no te detienes a mirar, crees que cada momento se queda como está, que no se merece otra oportunidad, que algo viejo no puede de pronto sorprender y mucho menos hablar de lo nuevo, miedo al compromiso quizás, o a lo que tanto apego a mi pudiera afectar en ti, siento ser yo en realidad quien remueva las indecisiones quien tome las riendas y plante cara a las pesadillas, quien de hablar de sueños no necesite de dormir, pero lo hago y a veces cuesta no tanto parecer yo quien mantenga la ilusión si no ver que ésta al verte, insípido, pierda su fuerza...
tú en tu burbuja y yo insistiendo en cambiar cuando tú pretendes sarle normalidad al asunto, en estabilidad cuando tu mundo va más rápido que el mío, en sinceridad cuando hay más silencios que verdades... 
siento ser yo quien rompa la monotonía...
Pero inevitablemente todo acaba y yo sigo conmigo.
No más me alberga una extraña sensación de un recuerdo ya usado, y en noches repetidas te sueño, me cuesta recordarlo, sobretodo si ése confunde a mi realidad, fuese un sueño o no, todo se queda grande y vuelvo a despertar, irónico tal vez, ajeno a lo que vivimos me parece lo mismo de ayer y sin embargo tanto lo malo como lo bueno de nosotros siempre acaba por sorprenderme.
Permanezco en mi vagón con una mochila de mano, un libro y un cuaderno lleno de garabatos sin lógica, alzo la vista y ahí estás frente a mi, con el mismo destino... por entonces siento la calidez de ese momento entre tú y yo - rutinario no más- como si hubiésemos planeado ese viaje juntos, simplemente miro y estás. A veces al despertar pienso que cogimos otro rumbo, pero estás.
Es entonces cuando me cuestiono si decirte lo que siento pese a la irrealidad de todo ello, o callarme... romper la burbuja perfecta que te protege de mis inseguridades, y me entran dudas... 

y si en la estación no hubiese cupo para dos y si de pronto un adiós fuese lo más lógico...
No más cierro los ojos y te veo allí, sonrío y al despertar recuerdo que de una manera inconsciente siempre me haces reír, que no lejos de mi destino siempre estás buscando el tuyo propio y pienso que a todas estas, estás.
Quisiera ser más explícita en cuanto a mis sentimientos, pero con el vaivén de mi vida te haces pequeño al instante y te siento a veces con esa pequeñez que me decepciona otras veces tan odiosamente perfecto para mis rarezas, que me asusta pensar en un final.
Pero inevitablemente todo acaba y yo sigo conmigo.
La vida te enseña que hay muchos caminos por recorrer y peronas tan necesarias en tu vida te recuerdan que para atrás ni para coger impulso, el amor, la amistad, la familia y la vida misma son prioridades que me ayudan a ser fuerte y cuando tú no estás, procuro soñarte. No es momento de despedidas

miércoles 20 de octubre de 2010

¿y olvidas?


Olvido a veces parecer impasible en cuanto a nuestras diferencias, pero en la obvia esquina que da lugar a una salida poco menos que forzosa siempre cogemos caminos distintos.
De pronto olvido muchas cosas, olvido sonreír y entre tanta seriedad el asunto se vuelve insostenible.

E intento recordar cada momento, cada parte de esta historia que tuviese lógica, o puede que tal vez intente tropezar con aquel preciso instante  en el que perdí la cordura _por ti, puede que por mi_ donde ineludiblemente todo cambió, sin apenas pretenderlo, pero no lo logro, tan solo despierto y me doy de bruces con una sensación fría, abrumadora y un tanto incómoda, sin saber que decir, sin saber si quiera que hacer o si simplemente volver a cerrar los ojos.

Sin pretenderlo todo vuelve a cambiar y en cierto modo todo se escapa de su lugar, las sonrisas no son tan cálidas, los miedos ya no son tan grandes  pues la realidad se los come a gritos y la inocencia pierde por fin su rostro… Cambia, de pronto olvidas.

Cierro los ojos y entre la opaca realidad descubro que hay  días en los que a veces cambiar no es una opción, que la vida misma de por sí te cambia por puro capricho no más, pero que no sirve esconderse bajo la cama, cerrar los ojos y tratar de que todo vuelva a su cauce, a veces simplemente cogemos otra dirección

martes 14 de septiembre de 2010

FELICIDADES MAMIIIIIIIIII

Déjame que te cuente el mundo que ven mis ojos, inconstante, emocional, apegado, iluso, confuso y con un cúmulo de sensaciones un tanto contradictorias que pesan el parpadeo.

Olvidar es una lección que aprendemos con el tiempo, pero inconscientemente hay tantas cosas que nos hacen recordar, huellas apenas si quiera con un milímetro de profundidad, pero sin razones perduran. 

Necesitamos tiempo y a veces olvidamos que es la vida misma la que marca nuestra superación, que es cuanto nos rodea lo que proyecta la mayor o menos facilidad para avanzar o estancarnos, que a veces necesitamos una mano ajena y ni siquiera podemos ver que tenemos a nuestro lado gente incondicional que cargarían cual temores por nosotros... si tan siquiera abriésemos los ojos...

pero el parpadeo es vago.

Déjame que te cuente el mundo que ven mis ojos, complicado, atroz, enfurecido, cansino...

que voy yo a contarte yo que no sepas, quizás algunos miedos que me atormentan, puede que tal vez unos sueños que esperan conseguir una escapatoria, o simplemente mi vida, a veces lenta otras con una velocidad que arrastra consigo todo, sin cabida a lo que quiera o pudiese yo esperar de ese momento, a veces las cosas pasan sin más, otras veces esperamos el momento oportuno para que pasen y perdemos esa oportunidad...

Simplemente intento hacer las cosas lo mejor que puedo, sueño porque la vida me permite hacerlo y temo porque el caer me recuerda aquellas heridas que a veces impiden ser cuanto quiero...

Con el tiempo comprendí una cosa, olvidar no es más que un acto de cobardía , porque lo vivido, es parte de cada uno, aunque ahora solo encuentres la esencia de lo que en su día fue. ¿No crees sin duda, que es mejor eso que la sensación de lo que pudo haber sido?

PD: Esta entrada se la dedico a Mi Luna por su cumpleaños. Espero que con ello pueda transmitirle ciertas sensaciones, entre otras cobijo, ternura y mi amor.

Quiero que no cierres los ojos, que a veces los sueños se convierten en pesadillas pero que por suerte nuestros pies no distan tanto del suelo y por si caes, estoy aquí contigo, en cada momento igual que tu para mi. Las cosas que dejan huella no se olvidan, salvo que necesites hacerlo, pero si forma parte de ti... simplemente dale tiempo y vive con ello.

Te quiero mami FELICIDADES

sábado 5 de junio de 2010

Sobrellevando sentimientos


 _ ¿Qué te pasa?
_ Nada
_ No me digas que no pasa nada, cuando estás esquivo y distante conmigo
¿Qué sientes?
_Muchas cosas
_ Cuéntame
….
….
_ Por qué ya no eres el mismo, en qué momento te diste cuenta de que yo no sentía de igual modo por ti, por qué te alejas siempre que busco estar más cerca tuyo, por qué evitas mi mirada, incomodidad, inseguridad, te denota ese nerviosismo disimulando inocencia, me miras pero ya no de igual modo.
_ ¿qué sucede?
_Confusión...
_ ¿Por qué?
_ Tu apatía.
_ No lo entiendo y creo que tú tampoco a mi, que de intentarlo nos perdemos por el camino y ya no se si andamos cerca o por rutas distintas.

_ ¿Qué sientes?
_  Nada
_ ¿Qué te pasa?
_ Muchas cosas
_Cuéntame
_ Recuerdas el dicho “uno no sabe lo que tiene hasta que realmente lo pierde”. Disculpa mi atrevimiento, pero no te irás.
_ ¿y eso a qué viene ahora?
_ A tu manera de tratarme, por un descuido, por unas palabras mal dichas en el momento menos oportuno.
_ Así por una vez te sientes como me siento yo a veces y no con ello quiero decir que te merezcas ese rechazo o ese sentimiento de impotencia que dices tener, simplemente estoy dolido, confuso y con muchas dudas de por medio que en un hipotético caso de hablar de distancia acabarías por zanjar.
_ ¿Dudas?, ¿de mi?
_ De todo, de lo que decías sentir, de lo que decías querer y de ver que de un momento a otro todo eso cambia.
_ ¿Y sólo se te ocurren reproches?
Dijiste que el amor para ti era algo pasajero, insustancial, que nunca va de manos contigo, que a veces de intentarlo te has cansado y que otras simplemente te cansas sin haberlo intentando si quiera, te cuesta confiar y de regalarte franqueza malinterpretas mis intenciones. Calculador, frío, metódico, serio y un cúmulo de rarezas atadas fiel a ti, hablas de querer ser no más que un momento y ahora… cuestionas que yo diste a mi ilusión, que de una forma incoherente y justa te crea sólo a razones.
_ No es justo, las cosas han cambiado para mí, ahora siento de otra manera y me confunde el hecho de que a la inversa tú también sientas, de un modo más ajeno.
A veces simplemente no entiendo tus reacciones, muchas de ellas por qué te empeñas en no compartirlas. Y siento que no has aprendido a valorar lo que hemos conseguido.
_Procuro hacerlo, valorarte, en la medida de lo posible cuanto se, por las cosas que dices pero sobretodo por las tantas cosas que haces por y para mi,  por negarme a razones que me diste de ti más de lo que mis deseos necesiten, pero no puedo recalcar “ser amigos” se interpone, muchas veces esperé más y tú solo dabas de antemano “momentos”, de pronto las cosas cambian, me sorprendes sin más, a veces creo que tan solo pretendes sacarme una sonrisa  con un preaviso poco anticipado y una salida poco ruidosa, que buscas alborotar mis sueños, retomar distancia con mis miedos…
_ Si no me conocieras entendería tal postura, pero no es así, me conoces y sabes lo que siento. Porque a veces te lo digo y otras veces simplemente busco la manera de demostrártelo… y sientes a la inversa, ajeno a todo esto.
En un hipotético de hablar de distancia, comentarios poco apropiados, crean confusión en mí. Si me voy, ¿te marcharas también?

_Eso es absurdo. No necesito perderte para saber en que medida eres importante para mi, porque comencé a valorarte cuando no estabas cerca mío y perdona mi atrevimiento… Pero no te irás, queda mucha historia por contar.

Disculpa si con el tiempo hay cosas y decisiones aún infantiles, que un adiós cueste y que el miedo hable más por uno que los sentimientos. Pero es inevitable, duele decirle a una persona adiós aunque sea por un tiempo, duele la inseguridad o las dudas que esa persona puede tener de si, o incluso de una misma, confunde la frágil diferencia entre un adiós y un hasta luego.

Perdona mi atrevimiento, pero no te irás, no antes sin saber cómo la indiferencia habla por mi, no antes sin desnudar mis torpes reacciones o mis absurdas  decisiones.

Me importa muchísimo el ayer de mi, porque incuestionablemente éste parte mi día de hoy, pudiera decir que por entonces ayer te creí conocer, despreocupado, despegado y un tópico de cualidades propias que jugaban a crear en mi no más que inseguridad, ayer te creía conocer.

E insistes en recalcar, que las comparaciones son cuanto más inmasticables, pero resulta poco más que acertado, justas el hacerlas. _Conoces a alguien y a falta de interés y atrevimiento, el tiempo y la vida misma te enseña con golpes que esa persona no es para ti_ pero tan solo con el tiempo un corazón dolido entiende que de no intentarlo no hubiese sentido.

Y te comparo y lo siento si el hacerlo te perturba, pero hablas de distancias, hablas de inseguridades y de la forma tan drástica mía de sostener mi mundo o no, a razones, a medidas, intentando hallarle sentido a todo…

 Quieres franqueza, la tendrás.

Te comparo por la distancia, porque sé lo que es sobrellevar un amor a medias, te comparo, injustamente, pero obvias una cosa, yo no solía ser la que por entonces soy ahora, ni tú tampoco eras la otra parte en cuestión. Te comparo, sin más dilataciones, por qué sé que eres tú, que la distancia no estorba, no me crea dudas, ni si quiera repercute negativamente en mi, distancia, distancia, distancia, igual repetirlo tantas veces lo haga más real, pero nada de esto lo es, si es lo que quieres intento apoyarte lo más que puedo, porque de un momento u otro tu sonrisa llegó a formar parte de la mía y es lo único que quiero para ti. Te comparo, tan solo para saber si soy capaz, si pienso de igual forma que por entonces “ que la distancia no conlleva consigo nada” y lo soy, por qué eres tú, y no me importa el lugar, la distancia o las cosas de por medio pudieran surgir entre los dos, porque ayer buscaba conocerte, creía hacerlo, indiferente a mi, despegado y con un pavor justificado de la palabra amor, ayer creía conocerte y cada día me sorprendes más, con tus gestos… distancia, distancia, distancia. Ayer creía conocerte, de pronto hoy me dejas sin palabras queriendo formar parte de cada día, de mis risas, de mis preocupaciones, de mi locura insostenible y mi apego emocional complejo, ¿Crees conocerme? No me importa la distancia, tan solo el momento, por que eres tú

 _ ¿Qué te pasa?
_ No lo se o tal vez no sepa que decir...
_ ¿Qué sientes?

_Qué ya no es lo mismo, que siento por una persona, que de igual modo ella pudiera sentir por mi, pero creo que a la inversa ella se aleja. Qué harías tú con ésta confusión.
_ decirle lo que sientes igual te sorprende la respuesta

 Se que las cosas han cambiado de parecer, pero ya no por inmadurez o cuestiones relacionadas con el sentimiento en si, de un lado te ofrezco no más que momentos, ilusión y cierta ternura. De otro necesito tiempo.Contigo

viernes 21 de mayo de 2010

Si me miras...

Él mira sin sospechar si quiera que yo le miro a él, e ignora que sé las cosas que suele callarse para si, como si esos sentimientos le creasen más que confusión, nunca me habla de ello, de lo que siente, de lo que quiere o no y de esperar que lo hiciera en algún momento comencé a perder la paciencia.
Es difícil sobreponerse cuando crees que mira a su alrededor y no se percata que yo le miro a él, que a veces tan solo quisiera un gesto y no diera más que grandes momentos, que al final éstos se desbocan por segundos, me gusta su mirada y casi nunca logro que ésta cautive su atención en mi… Momentos, sin duda, grandes momentos, pero me gusta la sencillez.
A solas, con una bulliciosa sensación, contradictoria quizás, siento su incomodidad, como de cuestionar mi forma de ser llega a desquiciarse sin comprender tal vez que cueste, que como cuál ironía tal refrán “las palabras se las lleve el viento”, pero todo eso llega a ser relativo. Guardo gravado en mi memoria muchas promesas, un cúmulo de reproches y juicios intencionados que al final no llevan a nada _supongo que el viento no sopla tan fuerte_ cuesta, no menos poder hablar de lo que pudiera yo sentir por él, o éste por mi, más que la confianza... lo sé, las palabras son frágiles, se rompen en seguida, con la incomprensión, con la hipocresía y la poca insistencia por contar con la otra parte, quizás mejor fuese no decir nada… si tan solo él me mirase, si viera que yo lo miro a él.
A veces siento que no pudiera entenderme, pese a hacerle partícipe de todo ello, de mis miedos, de mis indecisiones, pero por alguna razón me resulta más fácil que me conozca, sin medidas, quizás así ahora me juzgue “en base a”, tan solo dejar claro una cosa, mis acciones, mis reacciones son moldeadas por muchas cosas ya vividas, no  quisiese que cuestionase que todo ello acabará repercutiendo negativamente en él, con el tiempo una aprende, madura y sabe diferenciar el dolor del miedo.
Con el tiempo, todo... acaba siendo superado con tiempo, aprendí a contar con él, pero no lo puedo evitar, sigo siendo la misma, con mis dudas, mis temores y un sin fin de preguntas por hacer y entiendo que me reproche el no hacerlas que le enerve escuchar no más que mi silencio, pero comprendí que todo tiene su momento.
A veces tengo miedo pero cuento con que me sostiene, realmente confiar es duro y por muchas razones lo hago, cada día me siento más cómoda a su lado, cada día cuento más con él, la ausencia se hace poco notar…
Siento como le creo confusión con mis idas y venidas de humor “para qué, si después te vas”, para que te obstinas en formar parte de todo lo que me acobarda, si te regalo mis sonrisas. Lo sé es una torpe forma de arruinar algo tan sencillo, pero suelo ser muy complicada.
Realmente suelo ser a veces impulsiva, irracional e indiferente con mi amor, por qué no hacerlo, de un lado me has dado razones suficientes, de otra, me la quitas con cada momento que pasamos juntos, grandes momentos sin duda, pero me gusta la sencillez.
No pretendo que comprendas mi atípica forma de ser y siento repetirme tanto en recalcar ello, pero tampoco lo haré, disculparme las veces que te sientas cohibido.Y puede que lo vayas entendiendo, o simplemente te hayas acostumbrado a mi forma de ser un tanto caótica. Lo sé, no necesitas decirme lo mala que llego a ser, ni el daño que mis dudas puedan causarte, todo ello lo sé, cuando a solas me hallo y medito en las veces que simplemente estás sin yo esperarlo, estás… como cuando me doy cuenta de que ideas un cúmulo de sandeces tan solo para hacerme reír _ “escucha; el qué; tu sonrisa”_ o cuando sirves de consuelo y compartes cada momento. Estás, con mis días y días de compañero, pese a los días malos y los no tantos, simplemente estás y el tiempo te da de razones. No pediré disculpa si te abruma mi manera de ser, ni tan poco me disculparé por ser como soy, con el tiempo voy creciendo, contigo.
No dejaré que mi orgullo venza mi humildad, si necesitas escuchar que siento lo diré, pero las palabras se las lleva el viento cuestan y todo requiere de tiempo… si supieras que te miro cuando ajeno a ello miras a tu alrededor…
No dejaré que lo que he vivido repercuta en ti, pero el que sepas de mis miedos y en base a éstos mis decisiones un tanto radicales, que conozcas la manera de la que suelo actuar te hará formar parte de todo, pese a no compartir mis maneras, gracias por apoyarme.
De igual modo pienso en ti y quiero que tú también superes esas barreras, esa desconfianza de atrás y esas dudas insostenibles que te creas, o puede que te cree yo. Cuenta conmigo, yo lo hago, me esfuerzo en decir las cosas, a no restarle importancia porque se que te hiere el no saber de mi tristeza, pero a veces hay sensaciones que se digieren mejor a solas.
No reniego esta absurda forma de esconder mis sentimientos, de no darle la importancia que realmente tienen “para qué, si después te irás”. Realmente se que no es justo, que no debo de huir de lo que siento, que no tengo razones por las que echarte de mi lado, e inconscientemente se que lo hago.
Porque mucha gente cree que la vida sigue y que los problemas pueden ser olvidados con una facilidad incomprensible para mí, aún escucho la melodía en mis oídos de un viejo amor ajeno a este momento “amor desordenado” déjate. E inevitablemente hay situaciones que me hacen recordar y puede que no lo entiendas, por qué sigo con el mismo tararear si ahora suena otra canción.
En ello observo tu incomodidad, cuando cuestionas mis reacciones y de irracional tacha mis decisiones, testaruda…  guardas fuerzas para regalarme grandes momentos, sin duda lo son, te delata tu mirada y ese nerviosismo disimulando inocencia, a veces callas sin más me miras,  me gusta lo sencillo.
Entre tú y yo la distancia no tiene reglas racionales

Si me miras…

domingo 16 de mayo de 2010

Cuando escribo desnudo mi torpe materia gris


Distorsiono la realidad, o puede que ni siquiera entienda tu propia realidad como para encajarla en mi mundo. Extremista y poco afable en cuanto a la estabilidad, si te rehuyo, cuestionas el hecho, si no lo hago, te asusta el momento.

Qué hacer, qué decir, o a qué atenerme para que tu mirada no busque razones, qué hacer o qué decir para que no sientas que cuestiono tu inseguridad, o que creas que espero más de lo que pudiera el momento dar. 
 No pretendo transformar circunstancias en una crítica hacia alguien en particular, ni siquiera hacia mi misma. A veces ni yo misma estoy segura de escribir lo que realmente siento _pero apenas se que cuando escribo, las palabras deleitan mi hipocresía, esa farsa forma que tengo de sonreír, el miedo que me da la soledad, lo oscuro que deja una ausencia, o la necesidad de aferrarte al olvido pese a que éste deje un sabor amargo en los labios difícil de degustar_  cuando escribo ya no hay verdades a medias, ni mentiras disfrazadas, un adiós suena tan frívolo como sienta materializarlo, un te quiero tan ingenuo como decirlo sin más… las palabras carecen de sentido, pero irónicamente es el único modo de ser yo, sin miedo, sin barreras, sin ese cúmulo de sensaciones que siempre pesan.

Palabras… ironías de la vida, con el tiempo he aprendido que a veces el silencio gana grandes conversaciones, que  otras veces a ras de lo que pudiéramos necesitar o esperar de la vida, alguien se atreve a regalarte palabras carentes de sentido, promesas que al final quedan pendientes de un hilo y tan solo con el tiempo aprendes a encajarlo, a valorar que cuestionarse ciertas cosas no es más que una pérdida de tiempo, un cúmulo de reproches difícil de sostenerse,  a veces callas, por miedo, por incomprensión, porque alguien se atreve a hablar por ti, a etiquetarte o cuestionarte por un mero hecho pasado, pero lo hacen, sin más  cabida a ello callas y entonces el silencio… muestra tu debilidad.

No es cobardía lo que guardo, lo supe entonces al tomar ciertas decisiones, lo se entonces al seguir obstinada fiel a ello, el tiempo te enseña que ponerse a la altura de quien siempre cree tener razón, no le hará más grande, ni mucho menos a ti, reflexionas, sin más.

He comprendido que la vida es dura por sabiduría, que contar con apoyos es fundamental, pero no debes de dejar que ese alguien dispuesto a estar a tu lado lleve el timón de tus decisiones, sin rumbo acabarás aún más perdido.

Qué hacer, qué decir… si en mis letras apenas hallo, un atisbo de sentido, entre tanta confusión, tú y mis sensaciones, de pronto no escuchas más que el teclear de mis pensamientos, ¡silencio! escribo.
O puede que sí, que lo que escriba sea condicionado por lo que siento, que a veces mis letras sean no más, el refugio de cuanto callo, despido en forma de palabras mi torpe ingenuidad, mis reproches necios, mis dudas y un cúmulo de idas y venidas acostumbradas a ser yo misma  _cuando escribo no pudiera decidir por entonces ser otra más que yo misma, desnudar mi materia gris_ 
 
Incomprensible, cuestionas, juzgas y reprochas mi forma tan personal de ser, de radicalizar mis emociones, de sobrepasar mis pensamientos antes de actuar en consecuencia, ser impulsiva y pasional, cuesta errores, a mitad del camino las palabras se caen, las promesas se olvidan y el deseo se esfuma.

Rara, histérica, impaciente, inconformista, testaruda… no reniego de como soy, ni espero que alguien en particular llegue a mi vida intentando entender mis rarezas, buscando apaciguar mis miedos, o calmando mi angustia, formar parte de ello, no implica querer cambiarlo, mejorar es una meta, crecer a falta de tiempo es cada vez un reto personal e intenso, pero juzgar, es de torpes.

Soy como soy, con el mundo a mis espaldas, no quiero cambiar ello, pero si rectificar mis fallos, no me juzgues, ya lo hago yo por ti.
Así soy y si esperas que cambie, pierdes tiempo en ello, deseo mejorar las cosas que me hacen ser insignificante, paliar mis miedos, afrontar mis errores, pero a mi manera, si fallo, esta vez quisiera poder decir que lo hice por mi y si realmente lo que tu ves en mi, es fiel a lo que por momentos creo sentir, sé que me darás la oportunidad de ser yo misma, pese a crearte confusión, pese a lastimarte inconscientemente y no entender mis silencios, pero sabes _gracias por dejarme callar y escuchar cuando hay algo que tengo que decir_ sé que no lo entiendes y no busco que lo hagas, tan solo que intentes "acoplar" tu forma de ser a la mía de igual manera que yo aprendo a no dibujar sonrisas, a contar contigo cuando algo se me hace grande, a estar sola y dejar de sentirme sola, a no sentirme insegura y a poder ser yo misma en todo momento sin miedo a que ello frene este sentir. Soy yo, porque a tu lado puedo serlo, tan solo deja de juzgar con motivo a algo, cuestiona mis acciones si de ellas sientes que fallo para ti, pero no critiques mi forma de ser, porque no pienso cambiar, así soy.

Se de como te abruma mi carácter extremista y poco receptivo a ti, pero lo siento, soy franca y ello no es algo que me incomode, aprendí a necesitar de tocar los extremos de mi vida para poder sentirme plena, a reconocer que me fascina la manera tan radical de la que me basto para tomar decisiones, ya no me asusta el caer, ni si quiera el hecho de tener que volver a levantarme, se que soy  muy niña, pero no me taches de inmadura o inocente, que no te engañe la sonrisa que muestro, ni el tararear que le pongo a mis días, soy ingenua porque los golpes que me he dado han dejado moratones y sin esa pizca de ilusión, cuesta más levantarme, cuestionas… pero lo hago, me levanto, grito, bailo y todo lo que hago sin sentido es el delirio que te provoca una risa un tanto vergonzosa, soy así a veces niña, pero que mi apariencia no te engañe, no tengo porque mostrarle al mundo que mis sueños pesan, que mi andar es sosegado, que mis miedos me vencen, que me siento sola y que muchas veces me juzgan sin entender a razones, si guardarlo para mi es ser una niña, prefiero entonces que no conozcas cual madurez hay en mi, hay gente que le cuesta ser más abierto sobre ciertas cuestiones y yo necesito tiempo, pese a mi carácter alborotado y extrovertido, necesito guardar un estuchito con mis emociones, prométeme que no lo abrirás sin permiso.

Lloro con gran facilidad y muchas de las veces lo hago cuando nadie me ve porque desnudar sentimientos es cuanto más difícil ajeno a mi, por eso escribo, de otra no tengo escapatoria, aquí puedo ser yo, sin miedo a no gustar, no voy buscando tal cosa, ni que comprendas o compartas mis peculiaridades, tan solo dedica  un segundo a ello y si realmente te agrada lo que ves, quédate a mi lado, el tiempo que quieras, pero si te vas, cierra la puerta al marchar.
 Así soy yo, indecisa, inconformista, a ratos insegura y con una sensación agobiante de ir a pasos cortos, así soy, ingenua, risueña, luchadora y con mil y una sonrisa para darte si la necesitas, pero no puedo evitar que mis emociones cambien repentinamente, que de pronto esté alegre o con mis tantas rabietas sin un atisbo de coherencia para ti, sueño a veces despierta, por temor que al abrir mis ojos se desvanezca todo lo que anhelo, si tratas de entenderme te harás un lío, me alejo cuando te acercas, por temor a un adiós, constante y cabezota, me acerco, te miro y de pronto…te alejas.
  
Y a solas vivo, otras veces la vida se me va con lo que escribo y de idealizar un mañana perfecto me olvido de que el hoy es justamente lo que anhelé, lo que despide en forma de palabras mi torpe alma gris, callada, cohibida, quizás por no encontrarle razones a lo que siente, de pronto me basto de palabras y a solas me recuesto  sobro el hombro de tus sueños, sin pensarlo, con la misma ilusión que a ratos creo ver en ti.
 Callo, pero te escribo

Veces siento que a falta de interés todo va cambiando, puede que por mí, pero te delatan más tus ojos, me desconciertas, cuando de pronto encauzas mis miedos y me ofreces una mano firme para avanzar, parece que quisieras formar parte de quién soy y cuestionas cuanto más mi manera de ser, me vuelves del revés, a veces te echo de menos y tú  bromeas diciendo que me hechas de más, a veces creo que tan solo bromeas.

Me ilusionas y me desilusionas, tienes la facilidad de arrebatarme una sonrisa y una lágrima de ternura, con situaciones inesperadas _“mein guiri”_

Me sorprendes con la manera tan imprevisible de regalarme gestos, me haces temblar, lo sabes bien, aportas serenidad a mis días y eso asusta, me bloqueas con tu forma tan diferente a mi de pensar y de enfrentarte conmigo misma, me haces dudar y querer tener siempre la razón, pero casi nunca la llevo de suerte atada a mi, de un lado me obstiné a no hablarte de lo que ronda por mi cabeza y siempre voy perdiendo  de tres cuando solo hay una partida.

Sin razones me has enseñado que se puede, pero  quiero que lo entiendas, soy así, necesito la sensatez de mi lado, pero sin obviar a la incoherencia que le da vida a mis momentos… de un momento atrás perdí ciertos sueños, retomarlos contigo no es fácil, si me dejas, cuento contigo.

domingo 2 de mayo de 2010

I LOVE MY MOON

PD: Gracias por estar, pese a todo, por el cariño, por la confianza y el respeto mutuo que me permites cada día gozar junto a ti, por enseñarme valores, por dejarme crecer a mi manera y sostenerme si caigo, por cada sonrisa y por cada abrazo que he necesitado, por tantas cosas en mi vida que sin ellas y sin ti perderían cual sentido... por todo ello y lo que aún queda por decir. Te quiero mami. Feliz día

jueves 29 de abril de 2010

¿juegas?

De acuerdo, cederé yo, comencemos por jugar a eso que tanto quieres, a eso que tanto estas buscando y pides de mi con tanta simpleza, con tan ebriedad de inocencia insostenible, comencemos pues.

Háblame de amor, dime que es lo que sientes cuando todo está confuso y no desistes, dime en que medida yo contribuyo a ser parte y solución de esas inquietudes, háblame de sueños y párate por segundos a pensar si en realidad yo ando cerca de ti en ese sueño, cuéntame la razón de tirantez que tu corazón receloso guarda con el mío, ajeno a otras partidas de tu vida.

Recalca esas dudas y resuelve los por qué de ellas, no puedo ser parte de las cicatrices que llevas de coraza.

Finge que sientes, que mis abrazos y gestos no te llenan. Finge no importarte, como si a falta de interés no eximas prestarme tiempo, que un te quiero indeciso por mi parte no te inquieta, finge que no puedes verme, o que en realidad no quieres que forme parte de tus días, finge querer distancia y demasiado espacio para no conllevar apego emocional.

Fingiré que nada me preocupa, que todo marcha bien, que un te quiero resulta innecesario y trataré de no prestarte atención más que la innevitable. Te diré lo que quieras oír y sonreiré para que no me veas triste y demacrada mi alma.

Todo va bien amor, te quiero te necesito y no pudiera ser más feliz que ahora, debiera regalarte mil abrazos y mil besos, pero guardo uno por cada segundo que quisiera pasar contigo. Intentaré no guardar silencio y evitarte preocupaciones, fingiré que todo es real y perfecto y quererte sin limitaciones, obviaré mis miedos y esa barrera absurda que la gente se pone de escudo, no la necesito, nunca me fallarás.

Te explico las reglas del juego:

Ironía a parte, si finges no puedo avanzar y quiero hacerlo. Disculpa si no soy tan superficial, pero no me importa que me veas llorar, si estoy más o menos guapa con mi angustia, pero guardarla en mi bolsillo reprime mi manera de ser, de actuar y tarde o temprano acabará por hacerme un agujero en el pantalón.

No puedo prometerte no dañarte, pues se que lo haré, inconscientemente habrán días malos para los dos.

Pero lo iremos sobrellevando, te diré lo que siento, a mi manera, pero procuraré pensar en ti, jugaré a darte cabida en mis momentos, pero no sin antes respetar los míos propios, mediré las palabras porque aunque absurdo, el tiempo me ha hecho ser precavida, formarás gran parte de mis sonrisas, pero muchas veces no estoy del todo feliz, quiero que sepas lo efímero que es ese sentimiento, que a veces lloro, que otras tantas veces necesito mucho espacio, en cambio hay situaciones que me sobrepasan y necesito contar con un abrazo tuyo a mi alcance.

No puedo ser perfecta entre otras muchas razones porque me delatan mis defectos, testaruda, inocente, apegada, irracional, indecisa, caprichosa, apenas recuerdo los juicios que me has hecho, pero sabes, gracias por hacerlo, por ser tú mismo, por decir lo que piensas, por dejarme ser yo, tal cual, por darme a entender que los problemas no pesan tanto, porque tú estas si te necesito.Gracias por no disfrazar tus preocupaciones y abrirte a mi, realmente se que te cuesta confiar, que somos muy diferentes en muchas situaciones y no pretendo que encajes tus decisiones con las mías, más bien que cuentes con que estoy ahí.

Se que muchas veces no me entiendes y sin embargo, respetas mis decisiones, se que te enerva la manera repentina de querer y no saber o atreverme, de dudar y renegar mis miedos. Cuéntame que pasa...

Nada es perfecto, ni finjo serlo, sonrío pero hay días que mi ingenuidad se desboca, me gusta el tiempo a tu lado, pero también que cada cual tenga su tiempo, compartirlo pudiera ser más sencillo, pero no pidas simplicidad, el amor, acarrea confusiones, dolor, alegría y un cúmulo de sensaciones por descubrir.

Pero sabes, marcas la diferencia, contigo se que el juego es complicado, que a veces retrocedemos y avanzamos despacio, que otros momentos nos dan más fuerza y serenidad, nunca me has hecho sentir que juegas conmigo, "jugamos juntos"

miércoles 28 de abril de 2010

Dicen...


Todo el mundo dice de ella que es una persona un tanto impaciente, que a veces de temperamental pierde fuerza por la boca y sus palabras siempre se quedan en mitad del camino, hablan de ella, con una facilidad que a veces me sorprende en tanto que a mi me cuesta veces interpretar si quiera su mirada... escucho decir que es una de esas personas que siempre llevan el control de la situación, que imprevisiblemente te deja con la sensación de tener una respuesta antes de permitirte crear tus dudas y para bueno o para malo, es cierto. Siempre puedes contar con ella y es confortante la manera en que anhela tanto como tú alcanzar tus expectativas, quien poco a poco ajena a tus necesidades te tiende una mano, quien de errores te enseña otra manera de ver. Ciertamente no conoce la palabra frialdad, ni el egoísmo... ojalá aprendiese.

Testaruda en cuanto a lo que realmente quiere, sobretodo si se trata de dos, pudiera decir que es esa persona que gratuitamente me ha dado las mayores alegrías de mi vida, que pese a caer provoca que mi desolación no repercuta tanto en mi, quien apoya mi flaqueza y endurece mis puntos débiles, no me permite llorar, ni caer, ni si quiera dudar, no sin antes luchar, de ella aprendí la constancia, la fortaleza que hay que llevar consigo día a día para que por el camino no se pierda por lo que una vez soñaste... Siempre he sido su princesa en un mundo tan caótico, responsable en parte de sus miedos, de su llanto y de su inseguridad, cuenta de largas noches sin dormir, y en vela un pensamiento sobre mi la inquieta, perdón por las cosas que he hecho, haya dicho o pudiera molestarte, mil gracias por las tantas y tantas conversaciones, por los consejos, por querer formar parte de mi vida, de mi sonrisa y de mis otros días no tan buenos, por dejarme formar parte de tus miedos, por comprender que estoy a tu lado para que el momento no sea tan duro si es compartido y para no soltarte de la mano si te encuentras sin rumbo, lo sé cuesta, a veces el silencio, la soledad, o tomarte tu tiempo es lo que uno necesita, pero después d etu batalla recuerda siempre “estoy a tu lado”

Me ha visto madurar en poco tiempo, a base de tropiezos, entre mi atípica forma de ser, un tanto inocente hallando cordura, culpable de cierto modo, siempre he sido su princesa, “no puedo luchar por ti, pero créeme cuando digo que siempre lucharé contigo”, sus frases de apoyo son ese aliciente que necesito para avanzar, nada es fácil y de pretender ser princesa me he caído de la calma de sopetón, los sueños irracionales están fuera de mi alcance, pero sabes... “gracias por dejarme soñar”

Hay ciertos momentos en la vida en que nos encontramos con una encrucijada, cohibidos, confusos, sin ni si quiera huellas atrás que nos sirvan de guía.

Hay momentos en la vida tan dolorosos que cuestan de razones seguir, de otras circunstancias saber si atarte a un olvido o permitirte recordar.
Realmente creo que ambas decisiones son dolorosas, que ambas direcciones cobran un sentido de valía y dificultad, que una misma sabe qué es lo capaz de soportar y lo que no, de esto último cuenta conmigo.

Las decisiones que tomas, definen el resto de tus días y de entre la confusión y la apatía surge cuanto más la indecisión y el miedo frente a lo desconocido, la mayoría prefieren volver atrás, pero de vez en cuando una sigue adelante, buscando recomponer ese hueco vacío, esa nostalgia y la sensación cansina de fallarle a alguien, de un dolor indescriptible que presiona el pecho, buscando no más que la liberación en forma de lágrimas, impotente, puede que ni si quiera el llanto calme, pero de pronto el alma no puede hablar, no necesita que la escuchen... cicatrizar heridas lleva tiempo.

Dicen de ella ser una persona transparente, contradictoriamente veo falsead muchas veces, en sus palabras, en sus silencios, en esa mirada que apenas sabe disimular y esa forma inútil de fingir que todo marcha bien, por no molestar ni inquietar con “sus problemas” al de al lado, créeme , mi inquietud es no saber, el no ayudarte y puede que te hagas la fuerte, pero no puedes controlarlo todo, el llanto acaba por desbordarte, las sonrisas ya no caben ni siquiera en cajones, déjame formar parte de una y de otra. Una avanza, junto a las adversidades, buscando de nuevo su camino u otro andar que le sirvan mejor de melodía, a pasos medidos, mucho más allá del dolor de soportarlo a solas, más allá del valor y el coraje que se necesita para abrirse a alguien y haciendo juicio de ello tan solo sé como eres, di lo que necesitas, grita si quieres, calla, pero no permitas que el miedo, las circunstancias o la vida misma te desilusione tanto que frene tu andar, a mitad del camino ando yo, esperando a que tomes tus propias decisiones, y afrontarlas juntas.

La vida es dura,te pone a prueba mil veces, de ello acabas por descubrir quien puedes llegar a ser.

Dicen quien ajena a ella, un sin fin de virtudes aplastantes, que dejan poco de entrever sus defectos.
Ferozmente independiente, valiente, entregada, inconformista cuando se trata de los demás, luchadora, imperfecta, se desilusiona con facilidad creyendo no ser lo que esperas que fuese, amiga, madre, confidente, realmente ella no lo sabe, pero cambiará su mundo, día a día cambia el mío.

En algún lugar leí que el bulevar de los recuerdos es una calle de doble sentido. Nostalgia e ilusión, me aferro a ti.

PD: te quiero luna

martes 20 de abril de 2010

Posiblemente

Y dices que te vas y un posiblemente lo haga me deja sin aliento. 

No pienso decir ni hacer algo que me posicione en un adiós o un hasta luego. Aunque inevitablemente sé que eso tarde o temprano ha de llegar. Pospondré a la fuerza tener que hacerlo, como si el no afrontarlo supusiese que no fuera a pasar, absurdo. 

No me gustan las frases a medias, ni los sentimientos partidos en dos mitades... Pero tengo la necesidad de desahogarme e irónicamente no puedo contar contigo. 

Posiblemente muchas cosas sucedan e intentar un "hasta luego" sea cuanto más repentino, difícil para los dos y no se si aún estamos preparados para ello, si no tendrás dudas, si no te agobiará el espacio o mi ausencia... sinceramente hay muchas cosas que no sé y posiblemente con el tiempo las vayamos descubriendo, pero tampoco sé si un hasta luego diese cabida a lo que esperaba e igual por cobarde, merezca más un "adiós". 

Ciertamente no me gusta perder el rumbo, tengo pánico al no saber, ni a lo que atenerme, odio las expectativas del que pudiera ser, porque me gusta tenerlas todas conmigo, o por lo menos saber de éstas e insistir en atarlas a mi. 

No pienso decir ni hacer algo que me posicione en un adiós o un hasta luego pero sé que esto último no encaja con mi forma de ser, poco calmada e impetuosa, no necesito dejar que el tiempo pase para encausar ciertas cosas en mi vida, no espero verte marchar ni mucho menos que regreses, tengo poca paciencia y un cúmulo de sensaciones que me cohíben, quizás tú no te atrevas a decirlo y yo apenas me pronuncie pero tarde o temprano llega y un "hasta luego" se me queda pequeño... qué decir, qué hacer o qué darte para que te lleves contigo, drásticamente lo mejor sería nada, todo sería más fácil...

Pero ese "adiós" acusa a mis miedos, a mi forma indecisa de no poder decirte lo que siento por miedo a que por el camino lo sueltes, y pudiera ser que ese adiós acabe por acorralarme, tan radical como para ser cierto, después de todo, de cada momento compartido o todo aquello que aún hablamos por compartir y puede que no sea tan fuerte como para alejarme de ti, pero pudiera ser que con el tiempo sea lo mejor.

No quiero pensar más en qué diré, que haré o si tú sientes o esperas de igual modo lo que yo espero de esto. Posiblemente te irás, tan solo quiero que lleves contigo mi cariño y que veas el mundo que esperas, que reorganices las piezas que no encajan de tu vida y que si de un tiempo vuelves, estaré... quizás con otro sentir, otras maneras y expectativas, pero te regalo estos momentos tan tuyos como míos, sin límite de devolución...

Lo más lejos a tu lado, quizás cobre sentido cual melodía y lo que empieza no esté tan cerca de un final.

Suerte y hasta luego

jueves 8 de abril de 2010

Si me alejo...

Éstos últimos días, por fatalidad tal vez, he pasado mucho tiempo lejos _de qué o de quién_ de todo el mundo quizás, buscando encontrarme conmigo misma. Ya entre sueños supe que era algo revelador para mí, pero odio darle razón a esa mísera irracionalidad de mi vida, que acaba por cobrar sentido, juzgando mi razón.... desbocando este amor desordenado, por mi, puede que por ti, marché lejos.  
Y cuando pasas mucho tiempo contigo misma no queda de otra que reflexionar y cuando ello sucede, aprendes a ver las cosas con otra perspectiva, a distancia de la frivolidad diaria, cuesta, pero aunque tardío, lo entiendes y te percatas de los errores, de las cosas que dejaste marchar por miedo, de la gente que se llevo la última palabra y de la otra tanta que marchó sin más, intentas solventar tus propios fallos, aún corriendo el riesgo de volver a errar. Sin pretenderlo, vuelves a caer y de una manera precavida, a solas contigo misma y un cúmulo de lecciones quedadas por aprender, cuestionas si tomarías la misma decisión que entonce tomaste, rectificas, te das una oportunidad _a veces de esperar que la vida te la de, se desvanecen tus sueños_ me alejo, buscando encontrarme conmigo misma, intentando comprender este caótico amor, por ti, puede que por mi o por lo que me rodea, para qué hacerlo, para qué quererte tanto si te irás, siempre pasa, algo cambia, algo decepciona, hiere te distancia de tu sonrisa y te regala una lágrima.
Intento calmar mis miedos, mi angustia y desafiar esta absurda manera de alejarme de ti, puede que de mi o de lo que pueda sentir, pero este amor desordenado, guarda tiempo en mi cabeza, me reprocha de razón que crea.
Puede que esté mas abierta conmigo misma y que consecuentemente a esto, éste diálogo entre yo y mi yo. Pero de ello puedo sacar mis propias reflexiones, _la vida es a veces tan larga cuando cuesta como de corta en sueños y triunfos, si no intentas las cosas, por miedo, por impotencia, por reproches que te lo impidan, la vida se pasa de largo y mañana solo habrán miles de por qué rondándote por la cabeza. En cambio, si decides ser tú misma en todo momento, pese al mundo llevarte la contraria, buscando esa inocencia que antes mantenía en vilo tus sueños, si decides intentarlo, aunque falles siempre merecerá la pena, ya no te atormentarán los por qué ni el que hubiera pasado si, ahora tan sólo queda ponerte a la expectativa de lo que ansíes de más y luchar, nunca se deja de luchar, la vida es larga en su camino y muy corta cuando llegas a cada cima de cada sueño, aprendes que esa constancia te hará a medida más fuerte, te hará ser más maduro y poder afrontar las cosas, si luchas por tus sueños puede que éstos se cumplan si no lo intentas, todo esta por perdido_
Hoy puedo decir, sin miedo a equivocarme, que he encontrado cosas mías que me gustan realmente y de las que he renegado mucho tiempo. Acusé mi fidelidad por ser fiel a otra parte de una historia, acabé alejándome de todo y de ti, para poder encontrarme conmigo misma de nuevo, hallar de nuevo cordura, inocencia, fragilidad, endereza... Siempre he sido un tanto opuesta en cuanto de mis sentimientos y mis reacciones, con el tiempo aprendo y rectifico, ya no hago lo que siento, de entre tanto porque la vida me ha hecho comprender que las palabras se las lleva el viento, que a veces cuesta mucho borrarlas, pienso tanto las cosas porque siento, _aunque cuestiones mucho este comedero mío de cabeza, lo importante es a lo que le regalas más de un momento, de ello gracias por tantos de éstos_ lo que he tratado de recomponer a solas, es éste desordenado amor,que siente,pero que las palabras le cuestan porque de amar, supo del dolor,que de un adiós a la fuerza,repentino,de alguien a quien amó dejó no más que desolación...las palabras pesan cuando te las guardas...(siempre presente, un te quiero para ti abu)

Puedo ser si quieres menos reflexiva, más pasional , más ingenua e incoherente quizás, pero esa ya no soy, me alejé buscando encontrarme conmigo misma y al despertar comprendí que limitar lo que quiero por no ser lo que otro quiere no es justo para mi, que no decir las cosas por miedo es de cobarde, que el mañana siempre está a la vuelta de la esquina, pero si te rondan tantas dudas en tu cabeza, no tendrás razón para ese momento. A solas valoro lo que he cambiado, y de igual modo que me gusta esta forma de ser tan cabezota, reniego de la absurda manera de guardar mi dolor, de a veces no compartirlo contigo y pedir ayuda, hay muchas cosas que no me gustan de mi, pero intento cambiar, reflexionar y crecer. Comprendí que no puedo gustarle al mundo, pero porque no le permito hacerlo, ahora trato de ser yo, a mi manera, según las circunstancias, con mis defectos y mis virtudes, tratando de equilibrarlos, tratando de ordenar mi amor, y solventar tantas dudas. (Gracias luna, por darme el espacio que necesito y evitar que las cosas acaben por agobiarme, gracias por entender mi atípica forma de ser, por no juzgarla y sobretodo por ser parte de ella.)
 
Cierto, hay que pensar en los daños colaterales, cuando decides hacer o no hacer algo, sobretodo porque ajeno a mi, nunca querría provocarte dolor, me callo las cosas porque trato de comprenderlas, porque por alguna razón algo, alguien o puede que yo misma me ha hecho cambiar, trato de darle sentido a esto que siento para no regalarte palabras que no se ajusten, sé que te enerva esta forma de ser mía, que creas que es en cuanto egoísta, poco madura, pero soy así, siento, pienso, reflexiono... quizás tú no lo hagas, pero es esa parte tuya la que me atrae, sabes que me conoces, sabes en lo que pienso, que las palabras cuestan, pero ello no significa que no las sienta, te regalo momentos, porque creo que éstos se materializan más, que con el tiempo podrás llevar cada uno de ellos contigo, sin resquemor, siento que no compartas mi forma de ser o actuar con respecto a ti, pero sobretodo por respetarla y a medida que pasa crecer. Entre tanto amor desordenado, tú (Gracias Mr)
 
Para lo bueno y para lo malo, vuelvo de nuevo. Y espero que, esta vez, sea para quedarme. Vuelvo contigo, a retomar mi mundo y mis cosas, pero sigo llevando el letrero dentro de mí de rebelde, dudosa, inocente y exigente, sé que a simple vista pudiera parecer que llevo a espaldas siempre conmigo mis defectos, pero que le voy a hacer, así soy yo y mis circunstancias van conmigo, el tiempo me ha dado otra perspectiva, y de nuevo marcado, ilusión, la vida es larga en su travesía y corta para no compartirla contigo, a cada persona de mi vida que decirle que os quiero, que a veces decirlo está de más porque se supone que uno sabe lo que el otro siente, pero que otras estamos pasando por un momento que necesitamos decirlo, y puede que la otra persona escucharlo. 
 
PD: Te quiero, luna, lo sabes, el camino es duro cuando las cosas están desordenadas y no encuentran su cauce, solo se estima la falta de tiempo para cerrar heridas, comprendí que es absurdo encerrarme en mi misma, con mis miedos e indecisiones porque cuento contigo, espero que éstas palabras sirvan para hacerte comprender que de igual forma siempre estoy para cuando me necesites, que por la distancia a veces no pueda darte el abrazo que necesitas en cada momento, pero que todos y cada uno de ellos que esperes, te los aguardo.
Disculparme por mi apatía, por mis tantos retorcidos cambios de humor y mis quejas continuas, por mis tropiezos y por este mártir empeño en seguir por el mismo camino, pero así soy yo, tan solo busco mi lugar y superarme. Una vez más reorganizo mi vida pero, sin lugar a dudas, será como nunca debió dejar de ser: a mi manera

miércoles 7 de abril de 2010

Hay caminos que hay que andar descalzo

Cuánto se grito diciendo nada

No pudimos ver con tanta luz

Yo buscaba el cielo en tu mirada

Y nunca sabré lo que encontraste tú.

Que te traigan flores las mañanas

Que no pases noches sin dormir

Que un sueño se pose en tus pestañas

Uno de esos sueños que me sueña a mí.

Detrás del viento un huracán

Se fue formando en la cabeza

Cuando te cansas de sufrir, siempre me dejas.

Mi corazón es de cristal

No guarda nada que no veas

Sólo un pequeño resplandor de nuestra hoguera.

Mi canción que nace del fracaso

Es sólo una piel sobre la piel

Algo que se besa y sabe amargo

Es mi boca seca, nada que beber.

Pobre corazón que no sabe que decir

Si te vas por lo que soy

O por lo que nunca fui.

Hay caminos que hay que andar descalzo

Ya no te preocupes más por mí

Siempre me entra arena en los zapatos

Esta vez me quedo aquí.

Si te cabe el cielo en un abrazo

Siempre habrá una estrella para ti

Si catorce vidas son dos gatos

Aún queda mucho por vivir…


(Catorce vidas son dos gatos. Fito y Fitipaldis)

Te dedico este momento por formar parte de él, por recordarme que aunque contra el mundo me pueda sentir, de una manera estruendosa al andar, siempre hay un hueco a tu lado reservado para mí. Gracias

martes 6 de abril de 2010

Prometí

Prometí no mandar más cartas y no pasar por aquí y entre tantas promesas me olvidé del mañana. Supe avanzar, pero conmigo siempre tú, minuciosamente recuerdo cada gesto, tu sonrisa, el grosor de tu espalda al marchar…hiere esa manera en la que te siento, pese a que ya no sienta amor, que éste ajeno a mi haya querido alejarse, pero siento, vagamente te siento, confusa, irracional, esquiva en cuanto de amar se trate… lo sé, inevitablemente te recuerdo,  pese a que ello derrumbe mi fragilidad, pese a que pensarte cobre cuanto más mi inocencia, irracional pues, pero lo hago y mientras tanto  te escribo, pese a mis promesas infundadas, te escribo, para que tu recuerdo no me haga más débil, para evitar de nuevo querer ser tu sonrisa, o el comienzo de algo que evite tu partida para que al releer cada palabra vuelva recordar que siempre acabas por marchar, que juegas a regalarme ilusiones.
 Te alejas y en la distancia te siento… escribo mis versos, sin apenas hallar palabras que encajen con este desasosiego que dejó tu adiós, no estás y ya no puedo decirte que te echo de menos, entre tantas razones porque esas palabras suenan un tanto vacías, tal y como dejaste mi corazón, desabrigado, mermado, mudo esperando que un día volvieses sin más…Tan solo me queda el sabor de tus pasos al marchar.
Nunca pude hacerlo, un adiós, los por qué no merecen ya mi atención, pero me valgo de palabras y por cada instante que te pienso, una de éstas te dedico, viejo amor, olvido, dolor, tiempo… Me prometí no pasar por aquí, no verte, no pensarte, pero tu siempre vas conmigo a cada paso, quizás en un descuido te pierda, quizás el tiempo cauce olvido.  Te escribo, para obviar que te siento, para plasmar mi dolor y dejar que esa parte en mí que aún se aferra a esa historia, frene.
Prometo no mandar más cartas y no pasar por aquí, tan solo queda por decir  entre tantas palabras huecas, el adiós que me robaste con tu huída repentina.
Prometo no seguir viviendo así, prometo no pensar en ti y dedicarme solamente a mí. Aunque cueste mi alma, lo haré.
Esa historia se acabó, trataré de recomponer mi sonrisa, de hallar sueños y reorganizar cada pieza que tu desencajaste, nunca supiste por qué lloraba, nunca supiste que a ratos eras culpable de mi sonrisa, ironías pues, te regalo miles de ellas, siempre y cuanto lejos de mi, viejo amor, olvido, tiempo...  pese a que por momentos te piense, vagamente a veces suelo hacerlo, aunque suene absurdo, tu dolor me ha hecho en cuanto más fuerte igual de fría, a solas estoy y mi corazón desabrigado no permite más ilusiones, jugaste a regalarme tantas de ellas que fallo al recordarte, porque hiere el hacerlo, el no  encontrar razones a algo tan poco convencional como tus reproches, después de todo lo habido entre los dos, pero esa historia quedó a tras, avanzo, pero siempre tu conmigo, te recuerdo, para poder decirte el adiós que me negaste. Pensaré más en mi, de tanto mirar por tus ojos, olvidé que los míos brillaban, un camino arduo me espera, inocente pero precavida, sentimental pero menos impetuosa que entonces. Pienso en mi, por eso mi andar suena distinto, pausado, pero con la misma euforia que antes, quizás te llevaste contigo una sonrisa, pero jugabas a forzármela. Lo hago por mí, río incluso al recordarte, porque resultas tan ajeno.
Prometo que a partir de ahora lucharé por cambiar que no me verás, por mucho que tu indecisión cobre fuerza y decidas querer volver, verme, sentirme otra vez, siempre me mantuve fiel a que esta historia tuviese el mismo son que su comienzo y al partir me rompiste en dos, no esperaba que nada cambiase porque por alguna razón _pese a que ahora cueste creer que las hubiera_ conocerte cambió todo, cómo volver a la normalidad, cómo dejarte ir sin necesitar de ti. Con el tiempo solo una aprende a que el dolor solo es una faceta más, a que de nada sirve el rencor, que nunca voy a fallarte y a querer para ti lo mismo que tu dejaste en mi, te regalo mil sonrisas y te escribo mi adiós, pero prometo no hacerlo más, se trata de una despedida que te pertenece y que como cual niño siempre fuiste, no supiste afrontar. Pero lo voy hacer por mi, sentir dejar que mi corazón, llore o ría al son que necesiten, pero no quiero seguir encubriéndolo de la realidad por miedo al dolor, sé que me pierdo muchas cosas y consecuentemente a esta despedida no pienso dejar que me robes momentos.           Y el aire que me sobre alrededor mil sonrisas para ti            Y el tiempo que se quede en nada cuando se trate de nosotros dos         Nunca más escucharé tu voz ahora habla mi corazón           Energía nunca liberada con ella mi tardío adiós          Promesas que se perderán en estas cuatro paredes       Como lágrimas en la lluvia se irán, ya no te siento, ahora siento por mi, y me lleva a otro lugar.
Siento que no tengo sueño y no puedo descansar
Invento más de mil palabras y busco una verdad
Intento que suenen de forma genial
Intento que no digan nada
Nada siempre es toda la verdad
Nada significa nada
Prometo las promesas que me hice a mí
Prometo pensar en mi
Ahora prometo solo pensar en mí
Con mi insomnio como enemigo y mi soledad estresante juego a escribirte versos a dedicarte más momentos, aunque tú nunca lo hicieras, intento que no suene sarcástico, mi adiós es rotundo y claro… no dice nada, esto no significa nada, solo una promesa que me hice, pensar en mi, tan sólo en mi, pero te fuiste repentinamente y no quisiste escuchar nada. Adiós, tan solo eso Adiós.
PD: Bueno gracias por dejarme esta canción. Y hacerme recordar que por lo que uno pasa condiciona nuestra forma de pensar y actuar pero nunca de querer soñar y retomar cada uno de éstos con el tiempo